
De chicos todo nos sorprende... los colores, el sol, la luna, las estrellas, un beso inesperado de papa, de mama, o el abrazo de un amigo... Nos sorprende el amor, la bondad... Nos apasiona jugar, nos enloquecen las golosinas...
es la inocencia de la niñez... Un tesoro que pocos saben valorar... y es que esa inocencia... es constante asombro por la vida la vamos perdiendo con el tiempo...
ya sea por el trabajo, la familia, los estudios, las preocupaciones, que si hay transito para ir a donde sea, o si se acerca una fecha limite... y nos preocupamos, nos ocupamos y nos olvidamos del niño interior...
pero... por que es tan importante?
empecemos por preguntarnos: los niños chiquitos... se preocupan igual que los grandes? por que?, de donde sacan tanta fuerza, tanta
energía para durar
tooodo el
día jugando sin cansarse hasta la noche bien tarde??
La respuesta (creo yo) esta en explorar... si, si, explorar... la sed de descubrir cosas nuevas, conocerlas, analizarlas,
probarlas, usarlas, aprovecharlas, divertirse, sacarle el jugo a esas cosas nuevas... ese es el secreto...
cuantas veces miraron el camino mientras iban en colectivo (bus,
autobús...)... cuantas veces por quedarse desvelado notaron siquiera el brillo de la luna? o en todo caso, el color del cielo al amanecer??... y es que la vida tiene muchas cosas que desconocemos, o que las vemos a diario sin siquiera prestarles
atención... millones de colores, escenarios
fantásticos, aromas, sensaciones....
pero solo prestamos
atención a una
mínima parte... y es que despertar el niño interior tiene que ver con esto, con explorar, con asombrarnos de lo que la naturaleza, el
día a
día ofrece... de querer mas, esa pequeña
ambición de ver mas
allá... de conocer lo nuevo y y degustarlo....
y en esos pequeños descubrimientos hay felicidad, hay una
sensacion escondida hace tiempo... ese brillo que sale debajo del pecho... que se expande hasta nuestra garganta... como cuando nos volvemos a encontrar con alguien...
esa es la
sensacion..de un reencuentro..pero con uno mismo... encontrar el vinculo con el mundo, nuevamente...
o me van a decir que nunca extrañaron esa
sensación? o extrañar jugar? querer subirse a la hamaca (columpio) para sentir el viento, el
vértigo, el
éxtasis de 'volar' aunque sea un momento?
o de querer tirarse por el
tobogán (
resbaladilla) y pensar en llevarse el mundo por delante sin importar nada?
de eso se trata...de despertar el niño interior... para asombrarnos de lo que la vida ofrece en silencion, sin molestarnos, esperándonos...
de eso se trata...